Sam Farha, la mítica estrella del póker
Dicen que cuando Sam Farha se sienta a la mesa, su actitud parece salida de una película de James Bond en Casino Royale. Este “machomen” del póker es poker libanés y viste siempre elegantemente. Su sello característico es un cigarrillo en la boca, apagado: él no fuma, es su amuleto de la buena suerte en el póker.
A los Estados Unidos llegó en el año 1977 y, como casi cualquier chico norteamericano, terminó el bachillerato en administración de negocios en la Universidad de Kansas. Pero tiempo más tarde se fue a Houston, la grande y rica ciudad estadounidense. Y todavía vive en Texas.
En Houston comenzó a jugar apostando menos de cincuenta centavos de dólares y poco a poco empezó a subir sus apuestas junto con su actitud de ganador. Tras cuatro años trepó a los juegos de límites más altos y se convirtió en un profesional.
Sam Farha es uno de los jugadores de póker más agresivos en todo el mundo porque tiene la capacidad de jugar dos cartas como si un par de ases. Su mejor juego es el Omaha. Sam tiene dos brazaletes de WSOP,
$2,500 Pot-Limit Omaha que consiguió en 1996) y $5,000 Omaha High/Low que acumuló en 2006. Sus fans se dicen que una vez ganó $5,000 jugando PacMan.
Este gran jugador de póker ha sido más recordado por lo aprender poker que no ganó. En la competencia heads-up de la WSOP que tuvo lugar en el año 2003. Sam jugó contra Chris Moneymaker en la mesa final del encuentro mundial. Moneymaker era el menos favorito, un completo amateur y le arrebató el campeonato.



